Sal y Chocolate ha crecido entre eventos frikis, ferias de bodas y espacios donde las parejas pueden descubrir que su boda también puede hablar su propio idioma.
Desde la Capilla Friki hasta nuestros stands más recientes, cada edición nos ha servido para crecer, probar ideas, crear materiales, escuchar a las parejas y dar forma a una manera muy nuestra de entender las bodas.
Esta página recoge esa evolución: no como una línea cerrada entre pasado y futuro, sino como dos caminos que pueden seguir alternándose.
En 2026 dimos un nuevo paso para Sal y Chocolate: participar por primera vez en una feria de bodas más tradicional, llevando nuestro universo a un espacio pensado para parejas que están empezando a imaginar su gran día.
Preparamos este stand durante meses, con nuevos materiales, dossier, packs de inspiración, mini ruta de juego y muchos detalles pensados para enseñar cómo trabajamos. Fue una edición diferente a las ferias frikis, pero también una forma de demostrar que una boda puede ser cuidada, elegante y muy personal sin perder ese toque narrativo, temático y especial que forma parte del ADN de SyC.nuevo








En Sal y Chocolate no organizamos bodas normales: creamos ceremonias con historia, alma friki y un toque mágico.
Desde 2017 hemos llevado parte de ese universo a eventos de ocio alternativo como CometCon y Comic-Con, creando espacios donde las parejas podían jugar, celebrar y descubrir que una boda también puede tener varitas, sables láser, anillos élficos, cosplay o cualquier detalle que hable de ellas.
Nuestra Capilla Friki nació precisamente de ahí: de la idea de convertir un stand en una pequeña experiencia simbólica, divertida y memorable. Un lugar donde decir “sí, quiero” por diversión… o imaginar cómo podría ser hacerlo de verdad.
Puede que te lo hayas preguntado al pasar frente a nuestro stand. Y la respuesta, en realidad, es muy sencilla: celebrar el amor friki como se merece.
CometCon y Comic-Con son espacios donde se reúne lo mejor del mundo friki, otaku, gamer y alternativo. Entre espadas láser, varitas mágicas, dragones, videojuegos, sagas y personajes imposibles, nosotras encontramos algo que también forma parte de todas esas historias: el amor, los vínculos y las ganas de celebrar algo propio.
Desde 2017, Sal y Chocolate ha participado en este tipo de eventos para enseñar que una boda también puede hablar vuestro idioma. No solo desde lo decorativo, sino desde la ceremonia, la historia, los símbolos, los pequeños guiños y esa sensación de decir: “esto somos nosotros”.
A lo largo de las distintas ediciones hemos creado photocalls temáticos, rincones simbólicos, pequeñas experiencias, asesorías y nuestra querida Capilla Friki. Cada evento ha sido una aventura distinta y una forma de seguir construyendo este pequeño —gran— universo nupcial.
La edición de 2025 fue una de las más trabajadas para Sal y Chocolate. Preparamos un stand más completo, nuevos materiales, packs y una propuesta visual mucho más cuidada. Aunque la ubicación no acompañó y el movimiento del evento fue menor de lo esperado, esta edición nos dejó aprendizajes importantes y fue el punto de partida de muchas ideas que después evolucionaron para la feria de León.



Esta edición supuso continuar el camino después de todo lo aprendido en años anteriores. Volver a montar la Capilla Friki fue una forma de recuperar ese contacto directo con personas que entendían el valor de celebrar desde sus propios gustos, historias y referencias. Cada edición nos recordaba que lo friki no era un disfraz añadido, sino una forma muy auténtica de contar quiénes somos.



En 2019 la Capilla Friki empezó a sentirse más reconocible. El stand ya no era solo una idea curiosa, sino un pequeño espacio con identidad propia dentro del evento. Seguimos sumando detalles, conversaciones y momentos que nos ayudaron a entender mejor cómo presentar una boda temática sin perder emoción, cuidado ni sentido.



Comic-Con nos permitió llevar la propuesta a otro ambiente y seguir probando cómo encajaba Sal y Chocolate dentro de un evento friki. Fue una edición para seguir creciendo, escuchar a quienes se acercaban por curiosidad y comprobar que la idea de una ceremonia diferente, divertida y personalizada conectaba con muchas más personas de las que imaginábamos.
En esta edición seguimos dando forma a la idea de la Capilla Friki y a nuestra manera de estar en eventos. Poco a poco fuimos entendiendo qué llamaba la atención, qué hacía sonreír a la gente y cómo convertir un pequeño rincón en una experiencia simbólica. Cada conversación nos ayudó a pulir mejor esa mezcla entre ceremonia, juego y universo propio.


Aquí empezó nuestro recorrido en eventos frikis. Fue una primera edición sencilla, con pocos medios y mucha ilusión, pero también con una idea muy clara: llevar el universo de Sal y Chocolate a espacios donde la fantasía, las historias y las parejas diferentes pudieran encontrarse. Aquel primer stand fue el inicio de una forma de enseñar que una boda también podía salirse de lo esperado.
Si has llegado hasta aquí después de vernos en una feria, en un evento friki o navegando por nuestra web, quizá ya has visto que Sal y Chocolate no trabaja las bodas como algo genérico. Nos gusta crear experiencias con historia, detalles y personalidad, adaptadas a parejas que quieren celebrar desde su propio universo.
Si queréis imaginar vuestra boda de una forma diferente, cuidada y muy vuestra, podemos empezar por una primera conversación.

Empecemos por una primera conversación
Elegid un hueco en nuestra agenda y contadnos qué universo queréis llevar a vuestra boda.
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